BITÁCORA SEMANA 6
"En los espacios institucionales, cada rol tiene un propósito, incluso si no siempre es evidente”
"Muchas veces asumimos roles que no decidimos conscientemente”
Algo que me deja pensando bastante es la idea de que realmente no vemos a las personas como son, sino como alcanzamos a percibirlas en ciertos momentos. Básicamente, armamos una versión del otro con lo poquito que vemos… y con toda la seguridad del mundo creemos que ya lo entendimos completo (claramente, porque somos expertas en la vida ajena, ¿no?).
Siento que eso pasa demasiado: vemos una actitud o una reacción y listo, ya tenemos una idea “clara” de quién es esa persona. Pero en realidad, cada quien está pasando por cosas que uno ni imagina, y eso influye totalmente en cómo actúa. Entonces sí… juzgar desde la superficie termina siendo bastante cómodo, pero también bastante limitado.
También me hizo pensar en lo fácil que es asumir cosas sin cuestionarlas. A veces uno ni se da cuenta de que está interpretando al otro desde sus propios prejuicios, como si su forma de ver el mundo fuera la única válida. Y pues… sorpresa: no lo es.
Con los conflictos pasa algo muy parecido. Uno suele quedarse con lo que ve: lo que pasó, lo que explotó, lo evidente. Pero casi nunca con lo que lo originó. Y ahí es donde todo cambia, porque muchas veces eso que vemos es solo la punta de algo que viene cargándose desde hace rato.
Lo de vivir en “burbujas” también me pareció demasiado real. Uno se acostumbra tanto a su forma de ver las cosas que deja de cuestionarla. Porque sí, es más fácil quedarse en lo conocido, donde todo “tiene sentido”. El problema es que eso también hace que uno ignore otras realidades, otras formas de pensar… y otras personas.
Salir de esa burbuja no es tan sencillo, porque implica aceptar que uno puede estar equivocado (y bueno… eso nunca es tan divertido). Pero al mismo tiempo, siento que es necesario si uno quiere realmente entender algo más allá de lo superficial.
Al final, todo esto me deja pensando en mi propia vida. En cuántas cosas hago en automático, sin detenerme a pensar si realmente las elegí o simplemente me acostumbré a ellas. Porque sí, a veces uno cree que decide todo… pero no siempre es tan así.
Preguntas:
- ¿Qué tan rápido estoy sacando conclusiones sobre los demás solo para no tener que cuestionar mi propia forma de ver las cosas?
- ¿Si realmente me detuviera a pensar en mis decisiones, seguiría eligiendo la misma vida que llevo ahora?
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