BITÁCORA SEMANA 3
En esta semana la clase se conectó con el mito de Hermes. Hermes no es recordado por guerras ni conquistas, sino por algo mucho más interesante: su capacidad de convertir el conflicto en mensaje, el límite en puente y el umbral en camino. Eso me hizo pensar que tal vez resolver conflictos no siempre significa eliminar el problema, sino transformarlo en diálogo.
Retomamos el tema de la memoria, no solo como ese proceso de codificar y recuperar información, sino como algo que da sentido a lo que vivimos. La memoria trae historias, emociones, sensaciones… pero no es neutral. Es sesgada. Cada quien recuerda desde lo que sintió, desde su experiencia, desde su posición. Por eso dos personas pueden vivir la misma situación y contar versiones completamente distintas. Eso me dejó pensando que muchas veces los conflictos no surgen por lo que pasó, sino por cómo cada uno lo recuerda y lo interpreta.
También entendí que los mitos funcionan como memoria social. La educación, en ese sentido, recoge recuerdos individuales y los transforma en algo colectivo que nos permite convivir. Entonces educar no es solo enseñar contenidos, sino participar en la construcción de una memoria común que nos ayude a interpretar el mundo. Y ahí me surge una pregunta fuerte: si la memoria no es neutral, ¿qué tipo de memoria estamos construyendo cuando educamos? ¿Estamos ayudando a ampliar miradas o solo reforzando nuestras propias versiones del mundo?
Comments
Post a Comment